Frutas: la cereza y la diabetes.

¿Pueden la personas con diabetes comer cerezas? Según diferentes estudios médicos y dietéticos no solo pueden, sino que deben. De hecho, la Federación Española de Diabetes las recomienda como alimento habitual en la dieta de los pacientes con esta dolencia. Hablemos un poco de cerezas y diabetes.

Nuestros pequeños frutos rojos son ricos en antioxidantes –en concreto, en antocianinas, ya os hemos hablado de ellas alguna vez por aquí–, por lo que ayudan a reducir las enfermedades cardíacas y ciertos tipos de cáncer. También contienen melatonina, otro tipo de antioxidante, que ayuda a regular el ritmo cardíaco y los ciclos de sueño del cuerpo.

En este caso, lo más importante sobre cerezas y diabetes es que los antioxidantes de esta fruta estimulan la secreción de insulina en el páncreas hasta en un 50%, y contienen muy poca glucosa -tienen uno de los índices glucémicos mas bajos de todas las frutas. Esto, sumado a su alto contenido en fibra ayuda a reducir los niveles de azúcar en sangre y a controlar las calorías. Por tanto, las cerezas son una de las frutas más recomendables en la dieta para controlar la diabetes, y ayudan a prevenir el desarrollo de esta enfermedad en las personas mayores (la conocida como diabetes de tipo II).

Las cerezas son también una gran fuente de beta-caroteno (vitamina A), que es esencial para el organismo. Contienen 19 veces más que los arándanos y las fresas, a menudo recomendados como fuentes de vitamina A. Además, tienen cantidades importantes de vitaminas C y E, magnesio, hierro, ácido fólico y fibra.

Ojo con esto último, porque la fibra es muy importante para regular la salud digestiva. Una dieta rica en fibra contribuye a mejorar el control glucémico después de las comidas, disminuye los niveles de colesterol en sangre y ayuda a controlar el peso gracias a su efecto saciante, lo que es muy importante para las personas diabéticas, sobre todo para las que padecen el tipo 2 de la enfermedad.

Por lo tanto, es recomendable que los pacientes con diabetes realicen una dieta rica en fibra, ya que contribuye a mejorar el control glucémico después de las comidas, disminuye los niveles de colesterol en sangre y ayuda a controlar el peso gracias a su efecto saciante.

Por lo que hemos visto sobre cerezas y diabetes, esta fruta es muy buena para las personas con diabetes. Sus propiedades se conservan tanto si se toman frescas como congeladas o secas, aunque es recomendable evitar las presentaciones que tienen azúcar añadido, como las confitadas o caramelizadas. Pero hay que tener cuidado con no abusar de ellas. Media taza de cerezas al día es una excelente opción para las personas con diabetes.

Otras frutas recomendables para la alimentación de los diabéticos son las manzanas, las ciruelas negras, fresas, naranjas, pomelos, peras y kiwis, cada una por sus propiedades particulares.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *